La fe también se vive en casa
Algunas ideas sencillas para que la catequesis continúe durante la semana y forme parte de la vida cotidiana de cada familia.
La catequesis tiene un día y una hora, pero la fe crece en los gestos de todos los días. Una conversación, un agradecimiento o la atención a quien lo necesita pueden enseñar tanto como una lección.
Tres gestos que caben en cualquier semana
Podemos reservar un momento breve para contar qué agradecemos, leer juntos el Evangelio del domingo o elegir una pequeña acción de ayuda. Lo importante no es hacerlo perfecto, sino hacerlo juntos.
La familia es el primer lugar donde aprendemos a escuchar, perdonar y volver a empezar.
Caminar acompañados
El equipo de catequesis está para acompañar a los niños y también a sus familias. En los encuentros del curso compartiremos recursos y preguntas para que nadie tenga que recorrer este camino solo.
